La volubilidad del deseo femenino.
Quiero dedicar, siempre que me sea posible, un momento al finalizar el día para escribir. Hacer alguna confesión, una reflexión o una simple valoración del día que he tenido. Compartir con vosotras si la jornada ha sido satisfactoria o si, por el contrario, ha sido una «merde». Como he decidido llamar a estas entradas El cajón de la mesilla de noche por su tono íntimo y porque siento que representa muy bien lo que quiero crear, qué mejor manera de empezar que hablando precisamente de ese espacio tan íntimo que puede decir tanto de cómo somos, de lo que escondemos y de lo que ocultamos. ¿Qué guardamos en los cajones de nuestras mesillas de noche? Yo, desde hace mucho tiempo, guardo las bragas rápidas. Las llamo así por ser monocromáticas y prácticas. Cuando suena el despertador, abro el cajón y me las pongo más veloz que una gaviota al aterrizar sobre la mesa cuando abandonas una terraza. Su durabilidad es muy subjetiva; a mí me pueden durar años, aun con la goma estirada, el...